Control de cucarachas
Más información.
Los problemas que pueden tener las palmeras (y cualquier otra planta) se dividen en tres causas:
Plagas: insectos.
Enfermedades: hongos, bacterias y virus.
Trastornos o fisiopatías: frío, carencias de nutrientes, encharcamiento, etc..
Empezaremos en esta página con las plagas y en otras páginas se describen las enfermedades y trastornos.
Las palmeras tienen una particularidad importante: sólo cuentan con un punto de crecimiento, el "cogollo", las hojitas nuevas. Si el cogollo se muere, se muere la palmera. La excepción son las palmeras que cuentan con varios troncos, ya que si se muere uno, pueden seguir viviendo los demás.
Cogollo de palmera
Esto hay que destacarlo porque las plagas y enfermedades que les afectan, aún sin ser más peligrosas que para el resto de plantas, los resultados son definitivos si afectan al cogollo: la muerte del ejemplar.
Plagas
1. Araña roja
2. Araña blanca
3. Cochinillas
4. Cochinilla roja de la palmera
5. Taladro
6. Rosquilla negra o Lagarta parda
7. Trips
8. Picudo rojo
9. Coccotrypes dactyliperda
10. Margarita
11. Picudo de la palmera
12. Apate monachus
13. Mythimna joannisi
1. Araña roja
(Tetranychus urticae)
Araña roja: síntomas en hojas de Chamaedorea y adultos
Son unas arañitas visibles con lupa o con buena vista de cerca.
El aire seco favorece a estos insectos, por lo que es en primavera y verano cuando más proliferan.
Control
Es importante combatirla al observar su presencia.
Tratamiento fitosanitario con materias activas como Abamectina, Bifentrin, tezin, Dicofol, Dienocioro o Fenpiroximato.
Se debe aumentar la humedad y la ventilación de los interiores o invernaderos.
Un enemigo natural que se ha empleado en invernaderos es Phytoseiulus persimilis.
2. Araña blanca
(Polyphagotarsonemus latus)
Araña blanca
Otro ácaro que ataca a las hojas tiernas perjudicando su desarrollo.
Menos frecuente que la Araña roja.
Para combatirla se pueden usar los acaricidas mencionados anteriormente.
3. Cochinillas
Es una plaga muy frecuente. Hay diversas especies de Cochinillas:
Cochinillas con escudo (diaspinos)
Lepidosaphes, Chrysonphalus dictyospermi, Aspidiotus hederae, Parlatoria.
Cochinillas sin escudo (lecaninos)
Cocus hesperidium, Saisetia oleae, Ceroplastes sinensis.
Se localizan en todos los órganos aéreos.
En la zona invadida aparecen manchas amarillas ocasionadas por la succión de savia.
También segregan melaza que favorece el desarrollo del hongo Negrilla, cubriendo la superficie de una impregnación negruzca.
La Cochinilla algodonosa (Pseudococcus citri, Pseudococcus adonidum, Pseudococcus longispinus) también suelen atacar las raíces de algunas especies, particularmente en ejemplares jóvenes, por ejemplo, de Kentia.
Control
Se deben eliminar las plantas o partes que se encuentren muy afectadas.
Se pueden combatir con productos específicos para cochinillas.
Las pulverizaciones se deben realizar con un intervalo de 2-3 semanas.
Rotar los productos fitosanitarios para evitar aparición de posibles resistencias.
4. Cochinilla roja de la palmera
(Phoenicococcus marlatti)
Cochinilla roja de la palmera
La Cochinilla roja es una especie subsahariana distribuida por el Norte de África. En Estados Unidos se introdujo en 1985 y en España se expandió a lo largo de los años noventa. Está causando estragos en los palmerales de Elche y aledaños.
Esta plaga se localiza en la base de las hojas tanto tiernas como adultas, siempre en zonas profundas al resguardo de la luz. También se sitúan en la base de la hoja que al cortarla permanece en el tronco, en la zona húmeda.
No ocasiona la muerte de la planta, aunque puede debilitarla o secar algunas de sus hojas.
Control
Desgraciadamente la manifiesta escasez de entomofauna útil que ejerza una acción de control sobre la plaga nos obliga a la intervención mediante tratamientos fitosanitarios; lográndose en el caso de la palma encapuchada un alto control de la plaga.
De los productos ensayados, el clorpirifos, microencapsulado a la dosis de 0,2% es tan eficaz como a la dosis de 0,4%.
El carbosulfan microencapsulado, a la dosis de 0,3 % también es un producto eficaz.
El propoxur espolvoreo, a la dosis de 150 grs. por palmera representa la alternativa del espolvoreo a los microencapsulados.
El diazinon microencapsulado a la dosis de 0,6% alcanza niveles de control suficientes en ambos tipos de palma, en cambio, a la dosis de 0,4% su eficacia desciende en palma real (89%).
5. Taladro
(Opogona sacchari)
Larva
Es una mariposa nocturna que se refugia durante el día debajo de los restos vegetales, rugosidades y grietas.
Es pequeña, unos 3 centímetros con las alas abiertas. Las larvas son de color claro al principio y más oscuro después de varios días, de 1,5 centímetros, pudiendo llegar a los 3 cm.
La mariposa vuela por la noche y su ciclo completo dura unos 3 meses. Hace la puesta, los huevos están 12 días y salen las larvas, que producen daños durante unos 50 días; pupa 20 días y adulto vive 6 días aproximadamente.
Las larvas excavan túneles, bien entre la corteza y la albura, bien en el cilindro central, dejando los túneles llenos de excrementos.
Se puede detectar por la afloración exterior de uno excrementos aglutinados por una especie de tela de araña.
Control
Como no llega hasta ellas productos por contacto o ingestión, es aconsejable utilizar insecticidas sistémicos vía foliar o radicular con intervalo entre 7 y 10 días en el comienzo de la primavera y el otoño mientras se observan larvas vivas, utilizando algunos de estos insecticidas: Metil clorpirifos, Fenitrotion, Fention, Metomilo (Lannate).
Como medida preventiva, evitar dejar al descubierto los sustratos donde las mariposas pueden depositar los huevos.
6. Rosquilla negra o Lagarta parda
(Spodoptera littoralis)
Rosquilla negra
Es una mariposa de hábitos nocturnos.
Las larvas se refugian durante el día bajo tierra y de noche salen a alimentarse de las hojas.
El peligro están en palmeras pequeñas porque en las de tronco de cierta altura no llegan desde el suelo.
Control
Para su control se pueden utilizar insecticidas sistémicos a base de Piretrinas, Clorpirifos, Bacillus thuringiensis, Diflubenzuron...
7. Trips
(Heliothrips haemorrhoidalis, Hercinothrips femoralis, Gynaikothrips ficorum)
Trip: síntomas y adultos
Son visibles a simple vista.
Estos pequeños insectos se localizan en las axilas y envés de las hojas, yemas, etc. Producen lesiones de aspecto plateado debido a que las células epiteliales se llenan de aire al ser raspadas y vaciados los jugos celulares, restando savia a la planta e impidiendo el normal desarrollo.
Control
Mantener los cultivos limpios de malas hierbas porque se refugian en ellas.
Efectuar tratamientos preventivos tanto en el suelo con un insecticida piretroide, como en las hojas, sobre todo por el envés, con Acefato, Malation...
8. Picudo rojo
(Rhynchophorus ferrugineus)
Picudo rojo
Fuente gráfica: Sociedad Española de Entomología Aplicada
(http://www.seea.es)
El Picudo rojo es la plaga más preocupante actualmente en las palmeras de España.
Originario de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y Polinesia, este curculiónido está aumentando su área de distribución, habiendo colonizado la península Arábiga y detectado en Almuñécar (Granada) en 1994, donde miles de palmeras están sucumbiendo desde entonces al ataque de este insecto.
Huéspedes
Se ha visto en España en:
Palmera datilera (Phoenix canariensis)
Palmera canaria (Phoenix dactylifera), principalmente en pies machos de esta palmera.
No se detecta en el resto de palmera habituales. Sí en otras como el Cocotero (Cocos nucifera) y la Palmera de Guinea (Elais guineensis).
Biología
Es un gorgojo de la familia de los Curculiónidos, muy vistoso, con rostro alargado y
curvado, de 2 a 5 cm de largo y 1,2 de ancho, de color marrón oxidado.
Las larvas no tienen patas y son de color amarillo marfil con la cabeza rojiza (5 centímetros en su máximo crecimiento) provista de poderosas mandíbulas.
Las hembras hacen las puesta en la corona de las palmeras. De los huevos salen las larvas, las cuales viven de 2 a 4 meses y pupa en un capullo realizado con fibras entrelazadas. Los adultos salen de ahí y siguen alimentándose del interior de la palmera.
Síntomas
La larva penetra por el capitel directamente al tronco, labrando galerías de hasta más de 1 metro de longitud.
Las galerías parten de la corona y se ramifican en el interior del tronco.
Las hojas centrales amarillean y se marchitan, de forma que en pocas semanas, la práctica totalidad de la corona se ve afectada originando la muerte de la palmera.
Si las galerías dañan la yema apical, la palmera muere.
Los síntomas se manifiestan con retorcimientos de las hojas más externas sobre el nervio central que adquieren un color pajizo o se caen.
Los daños causados por las larvas son visibles muy tarde, y cuando los primeros síntomas de infestación aparecen, son tan graves que resultan generalmente en la muerte de la palmera.
Control
Realizar seguimientos de vuelo de adultos y confirmar su presencia mediante trampas cebadas con atrayentes sintéticos (feromonas de agregación y sinérgicos vegetales o cairomonas).
Las palmeras muy afectadas o muertas deben arrancarse y quemarse para evitar la salida de adultos y su dispersión.
El método ensayado más eficaz ha sido las inyecciones de tronco. Es más eficaz si se complementa con tratamientos insecticidas en pulverización foliar sobre la corona de la palmera.
Parece ser que el control biológico es el más efectivo contra la plaga. Se están utilizando productos como el 4-metil, 5-nonanol y el etil 4-metil lactonato, que funcionan como hormonas de agregación.
Realizar riegos muy abundantes en junio y julio.
Aplicar dosis dobles nutricionales para potenciar la subida de savia.
En la prevención resulta esencial la exigencia del pasaporte fitosanitario a las palmeras de importación; así como la inspección de las palmeras procedentes de países no pertenecientes a la Unión Europea y su sometimiento a medidas de cuarentena previas a su introducción.
La causa de la rápida progresión de esta plaga debe imputarse al transporte de palmeras jóvenes o adultas e hijuelos de áreas contaminadas a áreas sanas.
Por ejemplo, todo indica que los primeros picudos fueron introducidos en España con palmeras adultas importadas de Egipto.
9. Coccotrypes dactyliperda
Coccotrypes dactyliperda
Este pequeño coleóptero escolítido con una amplia distribución en la zona mediterránea.
Provoca daños en las semillas de las palmeras, penetrando en ellas, tanto verdes como maduras, alojándose en su interior, también provocan daños en el cuello de las plántulas ya que provocan galerías ascendentes desde el suelo hasta el rosetón de hojas.
Las plantas afectadas presentan síntomas de marchitez por oscurecimiento de los tejidos. En los frutos las galerías son irregulares, penetrantes y profundas.
El individuo adulto perfora el fruto y el hueso donde hace la puesta, y la larva daña el hueso y la plántula recién germinada.
Se pueden observar orificios en los dátiles afectados y provocar la caída de los frutos inmaduros.
Control
- Su control no resulta nada fácil debido a su localización. Se recomiendan productos que actúen por inhalación.
- Efectuar tratamientos al suelo con Lindano, Malation, Clorpirifos, de forma controlada para evitar fitotoxicidades y aparición de resistencias.
- Es aconsejable desinfectar las semillas antes de su siembra con Fosfuro de aluminio.
- Se deben eliminar las partes infectadas.
10. Margarita
(Pentodon punctatus)
Es un taladrador que en estado larvario presenta un cuerpo blanco y cabeza pardo oscuro provista de unas potentes mandíbulas.
Provocan daños en raíces y estípite llegando a excavar galerías en el tallo de la palmera ascendiendo hasta el cogollo, pudiendo llegar a destruir la planta, o provocar daños en el estípite, al punto de que se pueda romper.
Al observar los primeros taladros se practicarán fumigaciones con Oncol 20 LE a dosis de 0'5% directamente a los agujeros excavados y a lo largo del tronco.
11. Picudo de la palmera
(Diocalandra frumenti)
Picudo de la palmera
Se trata de un coleóptero que ocasiona la seca de las hojas interiores y la formación de pequeñas galerías en el raquis de la hoja que pueden afectar a los haces vasculares, provocando en este caso graves daños a la palmera.
En el corte de la poda se aprecia la superficie cribada por los orificios de las galerías.
En seis u ocho meses, una palmera infectada se seca y muere. Afecta, entre otras, a la Palmera datilera (Phoenix dactylifera).
Control
Realizar tratamientos a base de Carbaril, presentado como polvo mojable.
12. Apate monachus
Apate
Es un coleóptero que causa enormes daños en las Palmeras datileras del norte de África.
Es de color marrón oscuro brillante y suele atacar fundamentalmente a palmeras jóvenes.
Las larvas perforan galerías en los nervios principales de las hojas dando lugar a un progresivo amarilleo de las hojas hasta que finalmente acaban secándose. Estas galerías son de dimensiones considerables, y en cada una de ellas puede haber varias larvas. Frente a estos daños la palmera se defiende emitiendo una sustancia espesa y gomosa.
Control
Eliminación y quema del material infectado.
13. Mythimna joannisi
Es un lepidóptero originario del continente africano y distribuido en el territorio español.
Su ciclo biológico consta de una generación anual. La oruga inverna en el interior de la palmera y los adultos emergen durante junio-julio.
Se trata de una plaga especialmente importante en los viveros, por ejemplo, en Palmeras datileras.
En las plantas de maceta la oruga taladra la parte central y consume el cogollo de la palma. La planta sufre un importante retraso en su desarrollo y al crecer. Las hojas afectadas manifiestan los orificios de la oruga al taladrarlos. Aunque esta plaga no llegue a provocar la muerte de las palmeras, produce daños estéticos que ocasionan fuertes perjuicios en el vivero.
Control
Se trata de una plaga difícil de controlar, por tanto los medios de lucha se basan en la eliminación del material vegetal infectado.
Más información.
PLAGA | |||||||
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Rhynchophorus ferrugineus, Olivier 1790
Descripción:
Es un gorgojo de la familia de los Curculiónidos. Los adultos se caracterizan por su gran vistosidad. Son grandes en comparación con el tamaño normal de los insectos, de dos a cinco centímetros de longitud, con rostro o pico muy alargado y visible. Las larvas no tienen patas y son de color amarillo marfil con la cabeza rojiza.

El color dominante de los adultos es el color óxido de hierro con manchas oscuras sobre la parte dorsal del tórax. Poseen una gruesa cápsula cefálica de color marrón oscuro brillante provista de mandíbulas.
El ciclo de vida del insecto es de tres a cuatro meses, pudiendo existir hasta cuatro generaciones por año. Cada hembra pone del orden de 350 huevos. En una misma palmera se desarrollan varias generaciones hasta que la planta muere, momento en que los adultos la abandonan para colonizar una nueva palmera y repetir el proceso, siendo capaces por su vuelo de desplazamientos de hasta cinco kilómetros.

Ciclo vital
Las hembras hacen las puesta en la corona de las palmeras. De los huevos salen las larvas, las cuales viven de 2 a 4 meses y pupa en un capullo realizado con fibras entrelazadas. Los adultos salen de ahí y siguen alimentándose del interior de la palmera.
¿COMO ACTUA?
El adulto hembra hace la puesta en la corona de las palmeras más tiernas. Las larvas (que viven de 2 a 4 meses) al crecer penetran por el capitel directamente al tronco alimentándose del sistema vascular del tallo y labrando galerías de hasta más de 1 metro de longitud. Come y tritura el tronco, produciéndose una fermentación (aumento de la temperatura en el interior y mal olor), por lo que aparece apelmazada la fibra del tallo.

Se prohíbe la poda para evitar el reclamo. El insecto adulto se
encuentra fuertemente atraído por el olor de la savia fresca de la palmera.
Es una afección muy difícil de detectar en estados incipientes, de manera que cuando se detecta, el daño ocasionado a la palmera suele ser irreversible.
Síntomas:
- Hojas centrales amarilleadas y marchitas.
- Retorcimientos de las hojas más externas sobre el nervio central que adquieren un color pajizo o se caen.
- Fibra apelmazada.
- Hojas secas en el ojo de la palmera.
- Larvas en interior del tallo.
- Capullos en la base de las tabalas (hojas).El ataque a la larva es muy complicado de observar, puesto que se encuentra en el interior del tallo, y es por eso que la detección de los síntomas puede ser tardía, cuando el daño es muy elevado.

Galería oradada en el interior de una palmera
AVANCE DE LA PLAGA
El Picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus, Olivier 1790) también conocido como escarabajo o curculiónido ferruginoso es, potencialmente, la plaga más preocupante actualmente para los palmerales de las Islas Canarias.
Se trata de un insecto perteneciente a la familia de los gorgojos (curculiónidos) y es originario de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y Polinesia. Hasta 1987 se encontraba en la caña de azúcar, y, debido a la importación de palmeras asiáticas para el mercado turístico del norte de África, se expandió a Egipto y zonas limítrofes.

Su entrada en España se produjo por el litoral andaluz a través de palmeras datileras adultas infestadas procedentes de Egipto y destinadas a la jardinería. Fue detectado por primera vez en la localidad costera granadina de Almuñecar en 1995 y, posteriormente, en localidades del litoral malagueño y de la Comunidad Valenciana (2004) en donde miles de palmeras están sufriendo desde entonces al ataque de este insecto.
Se ha detectado, principalmente, en la Palmera datilera (Phoenix dactylifera) y Palmera canaria (Phoenix canariensis). También en otras como el Cocotero (Cocos nucifera) y la Palmera de Guinea (Elais guineensis). No se detecta su presencia en el resto de palmeras habituales en la jardinería.
Su particular apetencia por la Palmera canaria frente a otras especies es debida principalmente a su riqueza en savia, la mayor masa de tejidos y la falta de resistencia.
En las Islas Canarias se detecta por primera vez en octubre de 2005 en las islas de Fuerteventura y Gran Canaria. Sin embargo, los especialistas dan por hecho que existe una plaga mayor de la descubierta hasta ahora.
Todas las especies de pinos pueden verse afectadas, pero las especies mas afectadas son el pino laricio (Pinus nigra), el pino canario (Pinus canariensis) y el pino silvestre (Pinus sylvestris). Luego, todas las demás.
En verano aparecen las mariposas de procesionaria, su vida es corta, uno o dos días como mucho. Nacen por el día y se aparean al atardecer de ese mismo día, después las hembras ponen los huevos en las acículas del pino formando un cilindro de color pajizo.
Las orugas nacen a los 30 ó 40 días de la puesta, entre junio y septiembre según regiones y tejen bolsones de seda donde viven en comunidad. Suelen tejer varios bolsones a lo largo de su desarrollo buscando los lugares más soleados que le permitan pasar el invierno.
Se alimentan por la noche, saliendo para ello del bolsón durante un breve periodo de tiempo, excepto en noches muy frías que aprovechan el día para salir a alimentarse. En el transcurso del otoño e invierno las larvas van creciendo mientras se alimentan de las acículas de los pinos, realizando 4 mudas que van a marcar sus 5 estadios.
A partir de su segunda muda comienza su tercer estadio larvario en el que se forman los dardos urticantes, que pueden causar serias alergias en humanos y urticarias.
A partir de febrero, completa su fase larvaria (5º estadio). Es en este momento cuando bajan de los pinos en procesión para buscar un lugar adecuado donde enterrarse. Guía la procesión una hembra que lanza un hilo de seda por el que se guía la procesión. Encontrado el terreno óptimo las orugas se entierran y crisalidan dentro de un capullo.
De las crisálidas surgen en verano las mariposas que se aparearán dando comienzo a un nuevo ciclo.
La influencia de la temperatura sobre el ciclo biológico de la procesionaria se ve reflejada en los siguientes umbrales:
- Umbral letal superior: A temperaturas superiores a 30 º C desaparece el comportamiento gregario y las orugas abandonan las colonias. A los 32 º C se produce la muerte de las larvas. De este modo, dado que el desarrollo embrionario requiere unos 30 días y que las orugas no soportan temperaturas superiores a los 30 º C,la oviposición debe ocurrir aproximadamente un mes antes de que las temperaturas comiencen a descender por debajo de 30 º C, de forma que en las zonas frías las puestas se adelantan a las de las más cálidas.
- Umbral letal inferior: Por debajo de -12 º C pueden morir colonias enteras.
- Umbral de desarrollo: Cuando la temperatura en el interior del nido es de 20-25 º C, las orugas son activa, comen y se desarrollan normalmente. Entre 10 y 20 º C, las orugas siguen alimentando y tejiendo el bolsón, pero no avanzan en su desarrollo. Así, la 4ª fase larvaria puede prolongarse hasta 4 ó 5 meses.
- Umbral de actividad: Temperaturas inferiores a los 10 º C en el interior del nido detienen la actividad de la colonia, de forma que cuando las noches son muy frías, las orugas salen a alimentarse durante el día.
Existen numerosos métodos de control que aplicados de forma adecuada pueden reducir las poblaciones de procesionaria y mantenerlas en bajos niveles de infestación. No obstante, hay que tener en cuenta que ciertas condiciones ambientales favorables al desarrollo de la plaga no pueden ser modificadas, pudiendo producirse reinfestaciones y que la elección del método deberá realizarse de forma que se ocasiones el menor impacto posible sobre el medio. Entre dichos métodos cabe mencionar los siguientes:
a) Destrucción de los bolsones. Puede llevarse a cabo por medios físicos o químicos. Entre los primeros se encuentran el corte y posterior aplastamiento o quema, y la destrucción a tiros de escopeta. Estas operaciones no deben comenzarse hasta que los bolsones estén bien formados, lo que nos traslada en las zonas cálidas a la primera quincena de diciembre y en las zonas más frías a mediados de noviembre. Debe restringirse la utilización de la escopeta a casos en los que la altura del arbolado no permita el empleo de otros métodos.
El tratamiento químico de los bolsones se lleva a cabo mediante la pulverización directa con un insecticida adecuado. Los mejores resultados se han obtenido con piretroides y es el método más rápido, eficaz y rentable para repoblaciones jóvenes de menos de 4 m de altura.
b) Empleo de trampas de feromonas. La síntesis de la feromona sexual de la hembra de procesionaria, "pityolure" ha permitido la puesta a punto de trampas para la captura masiva de machos, manteniendo bajos niveles de la población del insecto. Dichas trampas se distribuyen por las zonas de vuelo de los machos, que son, fundamentalmente, los bordes de la masa forestal y los claros a lo largo de cortafuegos y en zonas de pinar poco espeso, a razón aproximadamente de una trampa por hectárea. Este método es adecuado para bajos niveles de infestación y pinares alejados de otros con altos niveles.
Las trampas deben estar colocadas al comienzo del periodo de vuelo, que se puede determinar colocando alguna trampa "vigía" en zonas de fácil acceso del monte en fechas anteriores a las que se calcule para el inicio del citado periodo.
A título orientativo, las poblaciones más precoces, que corresponden a localidades frías, empiezan a volar a mediados de Junio, y las más tardías, en Septiembre. Si no se tiene ninguna referencia, se pueden colocar las trampas vigía a primeros de Junio en sitios fríos, como las zonas de pinar de la meseta norte, por ejemplo, o las zonas altas de las sierras de Cazorla y del Maestrazgo; a primeros de Julio en la meseta sur, y a primeros de Agosto en zonas cálidas de Levante, Andalucía y Baleares.
Las trampas vigía se controlan a diario, y el dispositivo general se instala en cuanto se registran las primeras capturas, para retirarlo cuando éstas cesan de producirse. Determinada un año la fecha del comienzo del periodo de vuelo, en años sucesivos ya no serán necesarias las trampas vigía. Las trampas se pueden empezar a colocar una semana antes de la fecha establecida.
c) Actuación sobre la estructura de la masa forestal. Teniendo en cuenta los diferentes grados de susceptibilidad de las especies de pinos así como de las diferentes zonas de la masa arbórea, se pueden llevar a cabo diversas estrategias para el control de las poblaciones de procesionaria. Así, por ejemplo, los pinos más propensos a ser atacados por la procesionaria, como por ejemplo el pino laricio (Pinus nigra), distribuidos en pequeños rodales dispersos en la masa actuarían como árboles cebos, de forma que sólo sería necesario tratar estos pinos anualmente para mantener toda la masa limpia.
d) Nebulización y pulverización. El empleo de cañones a bajo o ultra bajo volumen es muy apropiado para combatir las peligrosas urticarias y alergias en pequeñas áreas recreativas, parques, jardines, zonas de acceso, etc.
e) Tratamientos químicos masivos. Se realizan con inhibidores del crecimiento o con insecticidas microbiológicos, aplicados a ultra bajo volumen.
- Los inhibidores del crecimiento son los insecticidas que han dado mejores resultados. Para optimizar su eficacia, es recomendable realizar el tratamiento con las larvas en primer estadio e incluso antes, ya que así se evitarán los daños que pueden producir estadios más avanzados y se mejora la distribución del producto, debido normalmente a la coincidencia de condicionesde calma atmosférica. También su efecto es más rápido sobre larvas jóvenes, ya que estos productos inhiben la formación de quitina y en estos estadios el tiempo requerido para la muda es menor que en estadios posteriores.
- Los insecticidas microbiológicos basados en Bacillus thuringiensis var. kurstaki (BTK) se han incrementado en los últimos años. Su aplicación debe llevarse a cabo en los tres primeros estadios larvarios.
Cuando se pretende aplicar insecticidas en los primeros estados larvarios, debe determinarse el período de nacimiento de las orugas. Para ello, pueden realizarse muestreos de las puestas en árboles situados en zonas representativas o bien emplear trampas de feromonas. Estas últimas permitirán la obtención de la curva de vuelo de los machos, que a su vez facilitará la determinación del momento de eclosión.
f) Fomento de depredadores naturales. Los depredadores más efectivos de la Procesionaria del pino son los carboneros y los herrerillos, dos aves insectívoras especialmente voraces con estas orugas. Una manera de fomentarlos es instalar cajas nido con orificio de entrada de 35 mm. Los organismos públicos medioambientales lo están haciendo en los montes, especialmente procedentes de repoblación, en los que por la juventud del arbolado carecen de huecos que sirvan de refugio a estas aves.
La elección del método de intervención debe hacerse teniendo en cuenta los niveles de infestación, los cuales vienen representados por los siguientes índices:
0: Ninguna o algunas colonias muy diseminadas.
1: Algunas colonias en bordes de la masa, claros y pies aislados.
2: Bastantes colonias en bordes y claros, y algunas por el centro de la masa.
3: Defoliaciones parciales en bordes y pies aislados, y bastantes colonias por el centro de la masa.
4: Defoliaciones muy fuertes en bordes y pies aislaos, y parciales en el resto de la masa.
5: Defoliaciones muy fuertes en toda la masa.
También existen índices intermedios, 2-3, 1-2, etc., dando un total de 11 grados de infestación. Dichos índices deben evaluarse durante el período de enterramiento de las orugas para poder programar las actuaciones de cara al verano, el otoño y el invierno siguientes.
Las recomendaciones según el índice son las siguientes:
0 y 1: Colocación de trampas de feromonas en verano y destrucción o tratamiento de los bolsones en invierno.
2: Destrucción o tratamiento de los bolsones en invierno (sólo en pequeñas parcelas).
3: Tratamiento masivos en verano-otoño.
4 y 5: No son recomendables tratamientos masivos, ni de ningún otro tipo, ya que la reinfestación sería más rápida que si se dejara evolucionar de forma natural. Existen casos excepcionalesen los que por criterios prioritarios de utilización o uso de la masa pueden recomendarse ciertos tratamientos, como por ejemplo en zonas recreativas, superficies de recolección de piñones, etc.